Cada vez que llega a mis manos un nuevo proyecto siento las mismas mariposas en el estómago. Supongo que es la responsabilidad de que todo salga bien y que el cliente quede totalmente satisfecho.

Esto te ocurre a ti también , ¿verdad?.

Pues claro, es normal y además pienso que es bueno y necesario. Eso significa que tu trabajo te apasiona y te ilusiona.

Bueno pero basta de rollos y vamos a lo que vamos.

¿Por dónde comenzar?

Pongámonos en situación. Es un cliente nuevo que no conozco de nada y necesito saber con detalle cual es la idea que tiene en mente para acercarme lo máximo posible a ella.

Una vez que tengo claro en qué consiste su negocio y qué es lo que tenemos que transmitir comienza la parte de diseño.

Lo primero, para mi, es elegir una carta de colores en la que basar el desarrollo web.

Si tenemos un logo definido y no queremos cambiarlo el trabajo puede ser más fácil.

Yo suelo presentar varias paletas de color para que elijan el tono principal. A partir de ahi la paleta llevara ese color mas dos tonalidades. Normalmente no más de tres.

También presento varios diseños de web para que visualmente me indiquen cuáles serán mis pautas a seguir.

Puede que yo tenga muy claro lo que diseñaría pero la página que estoy realizando no es para mí , es para otra persona y ella es la que marca el camino en esto. Yo sólo  pongo forma a sus deseos.

Cuando ya tenemos los colores y una idea aproximada de sus gustos comienzo a trabajar.

El tipo de letra también merece una mención.

Normalmente cuando visitamos una web ni siquiera nos damos cuenta de que utilizan un tipo u otro de letra. Eso es que está bien elegida. Si te encuentras pensando que no puedes leer el texto o que no entiendes lo que pone tenemos un problema.

Las últimas tendencias van hacia la letra que imita a la escritura.

Queda preciosa en un título pero un texto grande es agotador.

Por supuesto antes de esto he analizado su competencia y se la he mostrado. Es importante saber qué hacen y ver cómo han desarrollado ellos los mismos temas para aprender tanto de lo bueno cómo de lo malo.

Las tendencias en el desarrollo web son muy cambiantes y mi  opinión es que  no debes dejarte llevar por las modas porque ésa es la mejor manera de que tu página se quede obsoleta enseguida. Para mí siempre menos es más y tiendo hacia el minimalismo pero yo no decido… Solo muestro y aconsejo.

Cuando la web ya está terminada y ha sido validada por el cliente es cuando empezamos a darla a conocer en las redes sociales. Previamente modificamos sus perfiles para empastarlos con la imagen de su nueva web y desarrollamos una campaña on-line para conseguir los objetivos fijados previamente. Y que siga la fiesta!!

Me gusta lo que hago!! ¿Se nota?

Quieres que lo haga con tu empresa? Ponme a prueba..